Abro los ojos y pienso, "que son esos alambres de ahí arriba" es el somier de la litera, una tenue luz me deja entrever donde estoy "esto es Leon, ya no lo recordaba" levanto el brazo izquierdo mirando mi reloj, las 5:31...miro a ambos lados y veo a todo el mundo está bajando de las literas...el comienzo de mi primera etapa estaba en marcha...entre la oscuridad de la habitación consigo echarme vaselina en los pies, crema solar en los brazos y piernas y...rumbo a lo desconocido.
Hora, 6:15, Andrés y yo nos ponemos en marcha, todo está oscuro, aun no ha amanecido, vamos siguiendo a otros dos peregrinos a 100 metros nuestro, a duras penas podemos diferencia el color amarillo de las flechas que indican la dirección del camino. Giramos varias calles del casco antiguo y paramos 10 minutos a desayunar, unos cafés y napolitanas y continuamos nuestro camino atravesando un polígono de Leon..ya esta amaneciendo, las indicaciones que antes parecían escasear ahora son cientos de conchas y flechas que no podemos pasar por alto. Varias cuestas me confirman el acierto de llevar los dos bastones, nunca había caminado de esta forma pero noto que cuando dejo de utilizarlos es como si me costase un poco más...
"Buen camino" frase repetida a lo largo de todo el recorrido. Sorprende la cara de felicidad de los peregrinos a pesar del calor y cansancio, pienso," esto va a ser un viaje inolvidable". El camino se hace monótono, largas pistas de tierra y asfalto se hacen eternas hasta llegar al siguiente pueblo, Andrés es bastante optimista y vamos haciendo chistes sobre la marcha...miro el reloj, son las 10:20 , llevamos unas 4 horas andando sin parar, la mayor parte por carretera, las piernas empiezan a pesar y faltan 6 kilómetros hasta llegar al destino, "¿paramos a tomar algo?" Pregunta Andrés. " na, pa lo que queda tiramos pal albergue" respondo, " no jodas tío, no te quemes el primer día que todavía queda mucho camino.." Responde. Entonces vemos una posada y decidimos parar. Tomamos un café y nos obsequian con unas torrijas que, como no, son bienvenidas. Quitamos los calcetines y nos echamos más vaselina mientras nos saludan los peregrinos que van pasando de largo....
Retomamos el camino y a los pocos kilómetros nos cruzamos con dos chicos con aspecto asiático. "Where are you from?" Pregunto, Korea" responde, y este es el inicio de una larga conversación en inglés de andar por casa en la que les explico todos los platos típicos españoles gazpacho, cocido, salmorejo.... y las bebidas..."calimocho?" Preguntan. "Yes, calimocho is cheap wine blended with coke",respondo. "ok, we have calimocho in the next restaurant..." Replica. Les comento que tengo una amiga Koreana y que me gusta mucho su cocina por el picante...
Andrés no habla inglés (aunque yo tampoco mucho) y tira delante nuestra, cuando exclama "Ruben tío, hemos llegado!" Son las 11:45, la conversación con el Koreano me habia distraído hasta el punto de no darme cuenta que ya estábamos en la puerta del albergue. "Do you have Facebook?" Pregunta mi amigo oriental. " Yes, give me your phone and i write it.." Le respondo y le escribo mi nick.
"Excuse me" exclamo al golpear si querer a un chico moreno ya en la zona de literas." No te preocupes háblame en español, jajajaja" responde, "coño es que ya son tantos 'guiris' que no diferencio..."respondo. "Yo soy de Bilbao, así que no te preocupes". En ese momento aumenta la familia, el es Imanol,35 años, cocinero de sushi de un restaurante de Bilbao, empezó el camino sólo y comenzó en Roncesvalles.
Mientras hablamos en el jardín del albergue aparece una chica, ella es Ana, unos treinta y tantos, de Milan, licenciada en comunicación, viene sola y es su segundo camino, esta haciéndolo por fases, un tramo cada año, su siguiente año quiere llegar a Santiago. Tomamos unas cervezas mientras charlamos...[...]
"¿Un cafe en el pueblo?" Me pregunta Imanol nada mas terminar de comer. "Venga" le respondo. "Ana dice que se queda durmiendo" Comenta Imanol. En ese momento tiramos para el pueblo Andrés, Imanol y yo. Tomamos unos orujos de hiervas y voy descubriendo que Imanol es un tío aparentemente simpático. Lleva 17 días caminando desde Roncesvalles, viene sólo para desconectar de problemas con su pareja, a priori parece un tío un poco golfete, es un guaperas, dice que a la segunda etapa tuvo que ir a correos a mandar a casa las camisas y pantalones para salir de fiesta porque le pesaba horrores la mochila. Nos cuenta sus anécdotas de cuando trabajó de socorrista en Mallorca y nos dice que su problema es que tiene muy claro que no quiere tener hijos y que su novia no lo comparte. Seguimos la conversación durante un par de horas...[...]
"¿Hay WIFI?" Me pregunta un chico asiático desde la litera de al lado. "No" le respondo. "¿de donde eres?" Pregunto. "De un pueblo del sur de china, muy cercano a Vietnam". Responde. "Coño, yo estuve en Vietnam hace una semana..." Exclamo.
Hablamos durante unos minutos y me comenta que está en España de "Erasmus chino" estudiando ingenieria Informática (que casualidad) y que viene con su caballo. "¿Donde lo tienes?" Pregunto. "sígueme y te lo enseño" responde. Salimos al jardín y allí estaba su compañero de viaje comiendo hierva mientras dejaba que lo acariciásemos...nos comenta que vineme solo y hace etapas de 40 kilómetros siempre en función de los albergues que contengan los servicios que requiere su amigo equino, por lo que posiblemente no le volvamos a ver...
{Me sorprende el optimismo y lo abierta que es la gente en el camino, casi todos venimos solos pero en ningún momento te sientes así, es como una gran familia, llevo solo un día y me siento como en casa, esperemos que la familia siga creciendo durante las próximas jornadas....}

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